Muy buenos días, amig@s:
Os muestro a continuación un modelo que se preparó para una fundición en bronce. Se trata de una Virgen de Belén, de 55 cm de altura, modelada en plastilina- ya sabéis mi preferencia por este material para trabajos de pequeño formato que requieran trabajos de moldeado y vaciado-.
La Señora tiene a Su Divino Hijo sobre su regazo; con el brazo izquierdo hace el ademán de sujetar al Señor, justo en el momento de elevarlo, para agarrar al Niño con su mano. La mano derecha sostiene el Libro de las Sagradas Escrituras, reseñando al Pequeño Jesús el texto: "YO SOY LA LUZ DEL MUNDO", indicándole Su Futuro como Rey Eterno. La Señora, mira con infinita ternura a Su Cristo Infante.
La verdad es que fue un trabajo muy especial, ya que lo dediqué a mi madre, y, aunque el proyecto no llegara a salir adelante, aquí os lo muestro, ya que forma parte de mis trabajos. Aquí os muestro varios detalles de esta imagen:
Fue modelada en el año 2007, a principios de Cuaresma, y la verdad es que tiene varias anécdotas que sirvieron para su modelado. Una de ellas es que tomé el gesto, la expresión y el movimiento de una fotografía en la que mi madre me sostenía a mí de pequeño, y para las manos me posó mi hermana menor, que por aquel entonces tenía 12 años, y yo realicé las manos de la Virgen siguiendo sus rasgos anatómicos. La modelé en una noche entera, desde las ocho de la noche hasta las nueve de la mañana del día siguiente, sin parar... son las cosas que te salen del alma, y no puedes dejar de trabajar hasta que no la veas totalmente ejecutada. Os dejo varias tomas más de la Madre Bendita cuando aún el Niño no había sido realizado:
Muy pronto, volveré a retomar la idea, con todo el cariño y el amor del mundo, como en aquella primera vez que plasmé esta temática en la materia, aunque esta vez con diferentes materiales de soporte y acabados, como el dorado, el estofado y el policromado al óleo.
Espero que os haya gustado, como todo lo que os presento, que haya sido de vuestro agrado. Hasta pronto, como siempre, sois bienvenidos a este humilde rincón, que deseo hagáis vuestro.